El dúo Royer/Collard-Neven (Vincent Royer (Francés) y Jean-Philippe Collard-Neven (Belga)) se encuentran en 1998 al momento de participar de una gira europea del Conjunto Musiques Nouvelles. Algunas conversaciones apasionadas más tarde, nació un dúo. Muchos elementos los acercan: su toma de partido por todas las nuevas músicas de hoy, un interés por las resonancias entre la música y otras formas de expresión, el eclecticismo de ambos.
A ellos dos, recubren un muy amplio espectro de diferentes prácticas .musicales. Intérpretes de los mayores compositores actuales, pero también descubridores de nuevos talentos, músicos de jazz y de orquesta, acompañantes de la canción francesa, tentados por experiencias en la esfera electro, compositores o improvisadores para teatro, danza, cine mudo... ambos participan también en proyectos que incluyen la literatura o la poesía.
En 2000, el 25º aniversario de la muerte de Chostakovich les da la oportunidad de interpretar su mayor obra, la sonata para viola y piano, en presencia de uno de sus últimos alumnos, Viktor Kissin. Este rápidamente acepta el proyecto de él mismo escribir una sonata para el dúo. Es el comienzo de una serie de pedidos, entre los cuales se encuentran nombres tales como Suzanne Giraud, Jean-Pierre Deleuze, Jean-Luc Fafchamps, Vinko Globokar, Michaël Riessler, David Shea, Fabrizio Cassol, el artista plástico Bob Vershueren, que compone bandas sonoras a partir de manipulaciones de vegetales sobre las que el dúo improvisa.
Desde 2003, el dúo trabaja en colaboración con el Centro de Formación e Investigaciones Musicales de Valonia (CRFMW), que los acompaña en su trabajo y provee a los compositores asistencia técnica en la realización de las partes electrónicas.
Es a comienzos de 2003 que el dúo propone a Luc Ferrari escribirle una pieza para viola, piano y sonidos memorizados. Vincent Royer había conocido al renombrado compositor el año anterior, en Chicago, y había quedado impresionado por su música. De buenas a primeras, el proyecto no atrae su atención. Privilegia la escritura para un gran Ensemble que, le parece a él, traduce mejor sus aspiraciones musicales. Pero más tarde, retoma contacto con el dúo, porque finalmente empieza una composición para ellos: “Rencontres Fortuites” (“Encuentros fortuitos”). Rápidamente, el Festival Why Note de Dijon (Francia) se muestra interesado en acoger la creación mundial de la obra, así como otra creación de David Shea. Este grupito pasará una semana en Dijon, en el mes de noviembre 2003, en una atmósfera de intercambio, encuentro y trabajo extremadamente fecundo. El resultado será fuertes vínculos de amistad, con Luc, Brunhilde, su esposa, David Shea y todo el equipo del festival. La experiencia es tan enriquecedora que Luc compone a principios de 2004 una segunda pieza para el dúo, “Didascalies”, que será creado en Bruselas en mayo del mismo año. Guy-Marc Hinant, del sello Sub Rosa, asiste al concierto. Allí nacerán los proyectos del presente CD, así como el de la grabación de “The Book of Scenes”, de David Shea, en un trío, con el compositor en el sampler. El CD de Ferrari se realizará en coproducción con la Radio de Brema (Alemania), donde serán grabadas “Rencontres fortuites” y “Didascalies”. Luego, se grabará una nueva versión de “Tautologos III”, mezclada en “la Muse en Circuit”, estudio de composición electroacústica y de creación radiofónica, fundado por Luc en 1982. Luc dirige y literalmente esculpe esta grabación, al dirigir las improvisaciones, buscando con los intérpretes los sonidos y texturas, arreglando minuciosamente con el ingeniero de sonido Christophe Hauser – cómplice de larga data – las transformaciones de los efectos. En la cabina, discreta, Brunhilde opina, siempre justa, y participa plenamente a esta creación que será la última de Luc, a comienzos de julio de 2005.
La película realizada por Guy-Marc Hinant da testimonio de esos momentos privilegiados. |